El líquido amniótico se descubre como una gran fuente de células madre

FACILITA SU OBTENCIÓN

  • Representan un estadio intermedio entre las células madre embrionarias y las adultas
  • La investigación muestra que son capaces de formar tejidos como el nervioso o el óseo
  • Su bajo riesgo de desarrollar tumores les ofrece una ventaja sobre las embrionarias

MADRID.- El líquido amniótico podría ser una valiosa fuente de células madre. Un estudio muestra que estas células pueden generar diferentes tejidos como el óseo, muscular o hepático. Esta capacidad las convierte en una fuerte promesa para futuros tratamientos y, además, los investigadores han detectado ciertas ventajas en ellas sobre las embrionarias.

El 1% de las células del líquido amniótico recogidas en una amniocentesis (prueba diagnóstica) tienen en su superficie un tipo de antígeno (c-Kit), el mismo que presentan las células madre embrionarias. No obstante, estas células son claramente diferentes a las embrionarias y a las células madre adultas.

En la investigación, publicada en ‘Nature Biotechnology’, se utilizó un método para localizar esas células en las muestras amnióticas y se observó que, mediante un medio de cultivo, se pueden obtener líneas celulares estables, denominadas células madre de líquido amniótico. De esta forma, en el laboratorio se puede conseguir un número mayor de este tipo de células.

Para llevar a cabo su trabajo, el equipo del doctor Anthony Atala, principal investigador y director del Instituto de Medicina Regenerativa de la Universidad Wake Forest, ha realizado sus investigaciones con ratones y ratas.

A pesar de que las células madre amnióticas no muestran en su superficie muchos de los marcadores que presentan las células madre embrionarias, el estudio ha mostrado que son capaces de convertirse en otro tipo de tejidos, al igual que ocurre con las embrionarias.

“Nuestra esperanza es que estas células ofrezcan una fuente valiosa para reparar tejidos y para la ingeniería de órganos también”, explica Anthony Atala. “Se sabía desde hacía décadas que tanto la placenta como el líquido amniótico contienen múltiples tipos de células progenitoras para el desarrollo del embrión, incluída la grasa, el hueso y el músculo”, explica este investigador.

“Nosotros nos preguntamos, ‘¿hay una posibilidad que dentro de esta población de células podamos capturar verdaderas células madre?’ Y la respuesta es sí”, añade.

Los investigadores probaron líneas celulares de muestras amnióticas de 19 donantes diferentes y encontraron que las células madre amnióticas fueron capaces de diferenciarse en células que forman el tejido óseo, el adiposo, el muscular, el endotelio, el nervioso y el hepático.

Para comprobar que las nuevas células diferenciadas eran funcionales, los científicos marcaron las células y pudieron observar cómo se integraron, después de inyectarlas, en el cerebro de los ratones y se mantuvieron viables durante dos meses. Técnicas similares aplicaron a los hepatocitos (células hepáticas) obtenidos a partir de las células amnióticas.

Los investigadores comprobaron que estas células contenían algunas de las proteínas típicas de las células del hígado y además producían urea, una característica específica de la función hepática.

Formación de hueso

Pero la prueba más contundente de la utilidad de estas células para la ingeniería genética fue cuando estos expertos probaron ‘in vivo’ que estas células podía formar hueso.

Para ello se utilizaron células madre amnióticas humanas y se impregnaron moldes con ellas. Estos moldes se implantaron en ratones y después de ocho semanas se recuperaron y analizaron. Lo que se observó es que se había formado tejido óseo.

Una ventaja que presentan las células madre amnióticas sobre las embrionarias es que se pueden obtener fácilmente, por cada 36 horas se duplican en un medio de cultivo. Además, no requieren de otras células para su cultivo y presentan un bajo riesgo de formar tumores, riesgo que tienen las embrionarias, lo que es positivo para aplicaciones terapéuticas.

Por otro lado, y aunque en el estudio sólo se ha investigado con células procedentes de muestras de amniocentesis, los autores afirman haber aislado células madre similares de biopsias de la placenta obtenida después de su expulsión en embarazos normales.

“En el futuro, conservar estas células madre podría ofrecer una oportuna fuente tanto para terapia autóloga [transfundir estas células a la propia persona] a lo largo de su vida y para utilizarlas como trasplante entre un donante y un receptor compatibles”, concluyen los autores.

Según Atala, un banco con 100.000 muestras teóricamente podría suplir el 99% de la población estadounidense con una buena compatibilidad genética para un trasplante. Cada año, y tan sólo en EEUU, se producen más de cuatro millones de nacimientos.

Fuente: elmundo.es

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