Granjas para un atún en peligro

Los japoneses consumen el 80% de la producción mundial de atún de aleta azul.

El problema es que, al igual que pasa con muchas otras especies de peces, las reservas están disminuyendo.

La situación va a empeorar si se toma en cuenta que otros países bastante poblados, como China, están desarrollado un gusto por el sushi y el sashimi, que son los principales platos para los que se utiliza el atún de aleta azul.

Esta especie es difícil de cultivar en granjas porque es muy complicado recrear las condiciones naturales en las que vive.

El resultado de esta escasez puede verse en el mercado de pescado Tsukiji, de Tokio, en donde los atunes congelados descansan en el suelo a la espera de una muy disputada subasta.

Allí, un atún de tamaño gigante puede llegar a costar más que un automóvil.

Pero en la ciudad de Shizoka, en un pequeño galpón dentro de la universidad local, un empresario está intentando recrear las aguas oceánicas a las que el atún está acostumbrado.

Los atunes de aleta azul ya han sido cultivados anteriormente en granjas marinas, pero los miembros del equipo a cargo del proyecto explican que esto nunca se ha hecho bajo techo.

“Agua mágica”

Para poder llegar hasta el lugar donde se encuentran los atunes hay que pasar a través de una puerta sellada herméticamente, diseñada para evitar que la luz exterior entre al oscuro tanque donde se encuentran.

Los tanques están diseñados para mantener a los atunes felices y bien mimados.Al parecer el atún es bastante sensible a la luz del día, así como a muchas otras cosas. Éste es el motivo por el que son tan mimados y por el que se encuentran lo más protegidos posible del mundo exterior.

Adentro, en la penumbra, hay cuatro tanques circulares, cada uno de un diámetro de cerca de cinco metros.

El agua que se bombea a los tanques es lo más limpia que se podría tener: sin bacterias, virus o parásitos.

Akito Yamamoto, la persona al frente del proyecto, la llama “agua mágica” y señala que se encuentra a una temperatura constante de 21º centígrados, perfecta para mantener nadando a un atún vigoroso.

El agua fluye circularmente, creando un efecto de “caminadora” para los 15 atunes en cada tanque.

Los atunes necesitan permanecer en movimiento para seguir respirando. Además, el atún es un pez viajero, capaz de atravesar el Atlántico en menos de 50 días.

Sin embargo, confinado en este tanque, todos los detalles han sido diseñados para mantenerlo feliz y saludable.

Una serie de burbujas les sirve de guía, para mostrarles por dónde deben nadar y los mantiene alejados de los bordes del tanque.

El valor de todos estos equipos asciende a miles de dólares, y a pesar de haber sido diseñados especialmente para este fin, no existe garantía de que servirá para producir atunes sanos de tamaño natural.

El atún de aleta azul no será lo suficientemente grande para producir cría o para ser comido hasta que pasen al menos unos tres años.

“Sé que muchos se preguntan porque estoy invirtiendo tanto dinero en este proyecto”, dice Yamamoto. “Pero estoy buscando construir una instalación que pueda ser utilizada por unos 10 o 20 años”

“Cualquiera que sea el gasto, valdrá la pena si podemos proporcionar comida segura para los consumidores”, añadió.

Entre lo doméstico y lo salvaje

Esto es claramente un trabajo que requiere mucho amor, pero ¿cómo se sentirá Yamamoto cuando llegué el momento de sacrificar por primera vez a los atunes para que sean vendidos en el mercado?.

“Será como cuando uno entrega a su hija en matrimonio”, dice con una sonrisa. “Una mezcla de alegría y tristeza”.

Al preguntarle si él los comería, Yamamoto responde: “definitivamente”.

El riesgo, claro está, es que el atún producido en granjas no tenga el mismo sabor que los salvajes.

Cerca de la universidad se encuentra un restaurante de sushi en el que el chef Yutaka Kuroda habilidosamente filetea grandes trozos de atún en delicadas piezas, que luego serán servidas en el almuerzo de sus clientes.

Él señala que será difícil persuadir a los comensales de hacer el cambio.

“La calidad del atún cosechado está mejorando, principalmente porque ahora lo están alimentando mejor”, explica. “No creo que sepa mal, pero todavía los japoneses piensan en su mayoría que el atún salvaje tiene mejor sabor”.

Sin embargo, al final la realidad es que quizás no tengan alternativa. El sushi preparado con atún criado en granjas podría ser un día la única opción que tengan en el menú.

El gran apetito por pescado salvaje quizás signifique que en el día de mañana no quede nada en el océano, así que quizás tengan que acostumbrarse al sabor del atún de aleta azul producto de la acuicultura.

Fuente: BBCMUNDO.com

Leave a comment

Filed under Ciencia, Tecnología

Comments are closed.