“Mezclar con honor y compartir”

La música de Santana es conocida por muchas generaciones, pero quizás no son tan conocidos los orígenes de Carlos Santana ¿Por qué no empezamos por ahí, sus orígenes en México?

Nací en el 47 en Autlán, Jalisco, un pueblo muy chiquito entre Puerto Vallarta y Guadalajara. Mi madre decidió traernos a la frontera y nos metió en un carro en el 55 y caímos en Tijuana. Me crié en Tijuana del 55 al 62 y luego nos vinimos de Tijuana a San Francisco y aquí me quedé.

¿Y cómo fueron esos primeros años en México y luego en Estados Unidos?

En Autlán yo crecí con la música de mi padre que tocaba canciones de Agustín Lara, Pedro Vargas, Toña La Negra, y después cuando fuimos a Tijuana aprendí el blues de Jimmy Reed, John Lee Hooker, Lightning Hopkins, BB King.

Desde Tijuana vine a San Francisco y aquí aprendí mucho de Jimi Hendrix, Ravi Shankar y John Coltrane. Todo es una cosa de evolución.

¿Cómo era la vida de Carlos Santana en Estados Unidos en esos primeros años?

Normal; solamente ir a la escuela, aprender. Trabajé lavando platos en un restaurante ayudándole a mi madre y a mi padre con la renta. Mi padre y mi madre estuvieron casados casi 60 años. Él tocaba violín, cantaba música tradicional, pero a mí no me entraba, no me entraba en el cuerpo. No es que la desprecie, pero yo no nací para eso. Yo nací para otra cosa.

Aprecio que toda la música tiene su valor y su belleza, pero a mí no me entró esa música ni me entra todavía. La respeto…

Pero de alguna forma el primer contacto con la música fue a través de su padre.

Mi padre sí. El valor de la nota, la emoción de visitar el centro de la nota. Todo lo que aprendí viene de mi papá.

¿Y cómo fue ese paso de la música tradicional a la guitarra eléctrica?

Para mí fue una cosa normal y muy natural, como no me gustaba la música tradicional. Mi padre primero me enseño música clásica en el violín pero no me gustaba esa música, yo prefería el blues.

En Tijuana fue cuando le dije a mi papá: “Me perdonas, pero yo no puedo tocar esta música, no quiero crecer tocando esta música. No me entra, no me gusta. Para no ser falso y despreciarla. Mejor te lo voy a decir de mero a mero, quiero ser músico pero no quiero tocar esa música”.

Y mi padre con el tiempo lo aceptó. Me apoyó, me dijo que siguiera lo que quería y gracias a Dios no me bloqueó.

¿Y cómo fueron esos primeros años en Estados Unidos siendo inmigrante? ¿Cómo se sentía Carlos Santana allí?

Muy natural. La gente nunca me despreció. Muy pocos blancos se pusieron crueles conmigo. La mayoría de Estados Unidos siempre me ha aceptado bien. Una evolución normal; se abrió todo para mí cuando empecé a juntarme con los hippie en el Haight Ashbury y aprendí de la mezcalina, el LSD, y aprendí otra cosa de conciencia multidimensional.

Aquí viene también la fusión de ritmos con la influencia africana en la música de Carlos Santana ¿Cómo surgió esa fusión?

Aquí en San Francisco aprendí de (Babatunde) Olatunji, Tito Puente, Eddie Palmieri y empezamos a revolver esos huevos con los huevos de BB King, empezamos a hacer una fusión entre el blues y el afro latino de Mongo Santamaría, Ray Barreto, Tito Puente, Eddie Palmieri. Toda esa música viene de África de todos modos.

¿Sin embargo, esa música no se escuchaba en San Francisco, no? Es más de la costa este de Estados Unidos.

En Tijuana se oía muy poco, pero en San Francisco sí se oía más porque es una ciudad muy mezclada. San Francisco es muy diferente que Estados Unidos, muy diferente.

Hábleme de la época hippie como decía. En 1966 bueno creó la banda Santana y todo ese período hasta llegar al apogeo en el festival de Woosdtock en 1969

Pues empezamos a abrir para mucha gente: Sly Stone, The Who, Credence Clear Water Revival.

Empezamos a desarrollar nuestra propia voz. Mucha gente dice que le dimos luz a una música diferente, pero para mí es natural todo lo que he hecho: mezclar con honor la música española del flamenco, sentimiento mexicano, ritmos africanos, conceptos de la calle del blues. BB King, Freddie King, Albert King.

Y después empecé a aprender de Charles Lloyd, Miles David, Wayne Shorter. Es el genio de los genios Wayne Shorter. Es lo más evolucionado que hay. Es otra cosa.

¿Y durante esa época podía Santana vivir de la música? ¿Seguía viviendo en la casa de la familia o ya se había independizado?

No, yo me salí de la casa de mi madre porque ella no quería que yo siguiera ese camino. Ella no creía en lo que yo adoraba. Entonces, la abandoné. Me salí de mi casa. No le pedí permiso y empecé a vivir en la calle.

Por eso, yo siempre digo en las entrevistas que yo me gradué de la universidad de la calle. La calle es la universidad más brava que hay, porque ahí aprendes no solamente a sobrevivir pero como cristalizar tu existencia, como poder crear música, desarrollar huellas digitales. Por ejemplo, mucha gente copia o trata de copiar lo que hace Santana pero no suenan como yo.

¿En qué momento aceptó la familia lo que hacía Carlos Santana, su padre, su madre?

Lo aceptaron en el 70, cuando empezaron a ver que yo podía hacer una vida de lo que hacía. Mira, cuando yo tenía 8 o 9 años y vivía en Tijuana en los lugares más pobres con mi madre, le dije: “Sabes que madre un día te voy a comprar tu propia casa con una lavadora, un refrigerador” y mi madre volteaba los ojos como diciendo ese está loco.

Pero en el 70 le compré a mi madre su primera casa, el refrigerador. Todo lo que le dije que le iba a dar, se lo di. Le traje una bolsa llena de dinero y empezaron a ver que yo podía hacer mi vida sin vender drogas, sin matar a nadie. Una vida limpia tocando música.

Al principio mi madre pensaba que estaba loco porque yo le decía que iba a tocar la música que yo hago y me la van a comprar porque la música que tocaba mi papá era sólo de otras personas, y ella pensaba que yo estaba loco que había fumado mucha marihuana o lo que sea, pero después les mostré a ellos con honor, pues con humildad, que yo podía hacer mi vida y que lo que yo puedo hacer gracias a Dios le gusta a la gente y me van sostener con la renta y la comida.

Obviamente, es una historia de éxito de un inmigrante latinoamericano en Estados Unidos. ¿Cómo se siente Carlos Santana con toda esa gente que también intenta ese mismo sueño?

Les doy apoyo. Mi esposa y yo invertimos mucho dinero en una institución que se llama Milagro para ayudar a la gente joven y les digo si yo puedo, también ustedes. No se rajen, no le tengan miedo. No pongan la cola entre las patas como un perrito. Métele espalda a tu trabajo y si tu crees en tu visión, dale porque con la ayuda de Dios y los ángeles no te paran.

¿Cuando conoce Carlos Santana a Deborah?

La conocí en el 72; nos casamos en marzo del 73. Tenemos 32 años de casados.

¿Es ella de origen estadounidense?

Sí, ella es mulata. Chocolata. Mitad afroamericana y blanca.

¿Y cómo se conocieron? ¿Tenía que ver con el mundo de la música?

Sí, nos conocimos en un concierto de Tower of Power aquí en San Rafael.

¿Entonces ahora tiene esta fundación y los hijos también participan en el proyecto familiar?

Sí, mis dos hijas tocan piano y están en el colegio. Mi hijo ya se graduó. Está conmigo. Toca con su banda. Hizo la última gira con nosotros. Tocó piano, teclados con nosotros. Yo no tengo nada más que gratitud para Dios y la gente porque me han rodeado de bendiciones. Yo nomás tengo pura gratitud para la vida.

Hábleme más de la Fundación Milagro. ¿En qué consiste y que busca?

Buscamos siempre ayudar a la gente joven, con educación con arte. Hay mujeres que se embarazan desde chiquitas y para que no vendan su cuerpo en la calle o vendan drogas para alimentar el bebé, les enseñamos conocimientos como computación.

Hay muchas fundaciones en todo el mundo que se dedican a ayudar a ese gente y a ellos les mandamos dinero. Ciudad de los Niños en Tijuana aquí en San Francisco Larkin Street, a la India, a los indios americanos apaches, comanches. Ayudamos con mucho dinero a Desmond Tutu para las víctimas del SIDA en Sudáfrica. En fin, gracias a Dios estamos en posición para devolver siempre.

Y el rock como fuente de cambio social, algo que se ha visto en julio con el concierto de Live 8, y esa parte en la que también participó Santana los 60 que tenían ese espíritu con la música. ¿Se mantiene ese romanticismo, ha visto Santana una buena evolución en ese sentido?

Es una cosa positiva. Darle información a la gente para que empiece a cambiar la dimensión de superpobre y megarico. Es importante que los latinos también hagan lo mismo. Gloria Estefan, Maná, Juanes, Los Jaguares, Mark Anthony, Santana, todos deberíamos juntarnos y hacer lo mismo para la gente pobre de Latinoamérica.

Después de darse a conocer a una nueva generación gracias al inmenso éxito del disco “Supernatural” que fue grabado en 1999. Carlos Santana decidió hablar de un tema muy delicado en su vida, como lo fue haber sido víctima de abuso sexual durante la niñez ¿Cómo fue que decidió hablar públicamente sobre esta situación?

Dios me dijo que me había dado muchas bendiciones y el necesitaba que yo le diera a la gente esa información para que muchos hombres y mujeres que han pasado por ese proceso vieran que igual que yo ellos se pueden curar y pueden tener victorias en la vida. No tienen que arrastrar un cadáver.

De lo que me pasó a mí ya me curé. Se lo solté a Dios pero lo que me pasó a mí pasó, pero no es lo que soy yo. Yo soy una persona de victoria, no de tragedia ni de chisme, ni quiero que la gente se sienta mal por mí.

Cuando yo salí con esta información de ser molestado sexualmente cuando era niño muchos hombres también empezaron a dar esa información que habían sido molestados por muchos padres, muchos sacerdotes.

Entonces lo que hice yo le sirvió a mucha gente porque muchos empezaron a hacer terapia y curarse, porque cuando tu creces con esa cosa, si no hablas creces con mucho coraje, mucha ira, odio. Yo lo que hago es para que la gente se cure, tenga información para cristalizar su existencia y caminen con dignidad, integridad y honor.

Espero que mis palabras le den inspiración a la gente. Espero que no crean que soy arrogante. No soy terco, pero soy consistente. Yo quiero lo mismo para ti y tu familia que me ha dado Dios a mí. Muchas bendiciones, protección y mucha armonía y felicidad.

¿Qué viene de Santana? Tantos músicos han tocado con Carlos Santana. ¿Cuál es el futuro?

El futuro es lo mismo. Compartir con la gente. Tocar con Shakira en el futuro, Juanes, Los Jaguares. Otra vez con Maná. Unas bandas nuevas de España o de Argentina, Venezuela. Para Santana lo mejor está pa’ lante.

Fuente: BBCMUNDO.com

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